lunes, 20 de julio de 2015

El discreto encanto de los puntos suspensivos

(Les recomiendo este exquisito texto a partir de los humildes puntos suspensivos...)

POR ANTONIO DYAZ



D
e todas las formas de puntuación es esta la más sinuosa y sugerente, y desde luego es aquella con un uso más discrecional. ¿Por qué son tres? Pues porque cuatro serían demasiados, dos ya tienen un significado, y respecto a uno… bueno, ya conocen esta frase: «Él había puesto tres puntos suspensivos a su historia de amor… Ella borró dos».

Pero si aplicamos la filosofía flotante de esta serpiente de tres anillas a la vida misma, podríamos establecer distintas tipologías de personalidades en función de cómo y cuándo ponemos puntos suspensivos en nuestro día a día. La existencia está puntuada, y  en nuestras mañanas y tardes hay comas, paréntesis, y por supuesto estos tres amigos inseparables que tanta incertidumbre nos pueden provocar.

En publicidad son un comodín muy socorrido, alimentado por su uso a todas luces excesivo en los mensajes cortos, y no tan cortos, de las redes sociales, provocando un empobrecimiento del discurso. «El error más frecuente es creer que los puntos suspensivos se pueden multiplicar hasta el infinito. Uno de los usos correctos es generar suspenso, aunque su propagación ilimitada no extiende esta sensación». Son palabras de Nicolás Elebi, profesor de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UADE, acerca del abuso literario de estos tres amigos inseparables.

Están presentes en una mirada furtiva en el autobús a esa persona que hace latir nuestro corazón y de la que ni siquiera conocemos el nombre. Cada mañana coincidimos, nuestros ojos se encuentran apenas un segundo, y comprendemos que cuando media hora antes nos mirábamos al espejo intentando arreglar los estragos de una noche de insomnio, lo hacíamos pensando en ese encuentro, tan predecible como escurridizo. Los puntos suspensivos están allí, acechando en cualquier rincón del calendario, como insectos hambrientos, prestos a saltar y puntuar nuestra vida en el momento menos esperado.


También jalonan la despedida de un amigo o de un amor. La lluvia cae apacible, el sol se apaga y las sombras se apoderan de la ciudad. Estrechamos su mano, o besamos su mejilla o sus labios, y en algún rincón de nuestro cerebro reptiliano intuimos que quizá sea esa la última vez que disfrutamos de su compañía. Tal vez sea su voluntad, o la nuestra, o la de cualquier fatal acontecimiento que trunque la relación para siempre. Los puntos suspensivos vigilan como tres policías idénticos, poniendo el futuro en tela de juicio, haciéndonos dudar de todo, pero también despertando el anhelo de todo.

Hay personas suspensivas, que no se sabe si empiezan o terminan, ni dónde exactamente colocan sus incertidumbres, ni para quién trabajan, ni si viajan de regreso o  de ida. Sus vidas son reversibles como palíndromos, y sus biografías se leen igual al derecho que al revés.

Los niños no saben emplear los puntos suspensivos ni en las redacciones infantiles que componen en el colegio ni mucho menos en la vida diaria. Son demasiado directos, no necesitan las elipsis para respirar ni tienen necesidad de crear suspense. Los puntos suspensivos brotan después, ya en la piel de los adolescentes, como lunares alineados, quizá benignos, quizá no, eso lo dirá el dermatólogo con el paso del tiempo. A medida que el sol de los años les va caldeando y la juventud da paso a una sabiduría condecorada por muchos inviernos, esos tres puntos se convierten primero en tres interrogaciones, y si hay suerte, les crece un trazo vertical encima y se transforman en signos de admiración (!!!), que es la forma de expresar sorpresa por seguir vivos, a pesar de todo. Pero solo si hay suerte.

Y para los ancianos, cada acto o palabra está precedida por los tres diminutos vigilantes, ante la imposibilidad de garantizar el futuro. El punto final está cerca. Uno solo. Así.


Un punto da miedo, pero tres infunden esperanza…


Tomado de: http://www.yorokobu.es/puntos-suspensivos/


miércoles, 15 de julio de 2015

No hay clases este jueves 16. Qué pena con ustedes.





Hola. Como ya sabrán, no hay clases este jueves que se escribe tan bonito y que nos quedará para el recuerdo. Como hay una tarea pendiente sobre los celulares (qué es es para ustedes el famoso aparatico, ventajas y desventajas) les pido porfa que me lo hagan llegar a mi correo; morelisgonzalo@gmail.com mañana (es decir el 16-7) antes de las 12 de la noche y pendientes con este blog. 

Lamentablemente, por razones de salud, no me puedo ver con ustedes en otro sitio.

Creo que la semana que viene tampoco habrá clases ese día, entonces pondré un ejercicio por esta vía. Seguimos en contacto.... es la única manera para que este semestre no se convierta en un trimestre.

Saludos

miércoles, 24 de junio de 2015

Libros a leer durante el semestre




Título
Autor
1
El General en su laberinto
G. G. Márquez
2
El amor en los tiempos del cólera
3
Ficciones
J.L. Borges
4
El Aleph
5
La novela de Perón
T. E. Martínez
6
Textos varios
Herrera Luque
7
Cartas Cruzadas
Jaramillo Agudelo
8
El país de la canela
W. Ospina
9
El Amante
M.Duras
10
Olga
Fernando Morais
11
Las venas abiertas de América
Eduardo Galeano
12
Barry White no es el único que sabe de amor
Roberto Echeto
13
El vano ayer
Isaac Rosas
14
Los 4 Reyes de la baraja
Francisco Herrera Luque
15
Pedro Páramo
Juan Rulfo
16
Horacio Quiroga
Cuentos escogidos
17
Rafael Pocaterra
Cuentos grotescos
18


19
Autobiografía de mi
Jamaica Kincaid


Libros de ensayo sobre el idioma


Defensa apasionada del idioma español
Alex Grijelmo
La palabra amenazada
Ivonne Bordelois
La infoxicación lingüística
Vicente Romano



domingo, 24 de mayo de 2015

Notas del II semestre del 2014




Alumnos/as
Definitiva
Acosta, Humberto
10
Almarza, Isacc
13
Báez, Thaina
11
Castro, Violeta
15
Coy, Ysimar
11
Fuenmayor, Nelvis
SI
González, Imarú
5
Hernández, José
SI
Martínez, Isabel
6
Matheus, Laleska
SI
Nava, Lisquel
SI
Navas, Génesis
SI
Ocando, Jordy
5
Parra, Carla
17
Pérez, Diego
SI
Portillo, Enny
11
Ramírez, Fabiola
16
Rodríguez, Génesis
7
Salazar Fabián
17
Trujillo, Jonathan
19
Socorro, Andrés
14

miércoles, 25 de marzo de 2015

JÉSICA


Jonathan A. Trujillo P
03 de Febrero de 2015
  • ETIMOLOGÍA DE MI NOMBRE.

Etimología: (Sentido verdadero de la palabra). Parte de la lingüística que estudia el origen y evolución de la palabra. (1)

Nombre: Jonathan Alberto Trujillo Pirela

Etimología de Jonathan:
El nombre “Jonathan” proviene del hebreo Jo-nathan, con significado: “Dios da, Don de Dios o Aquel que es regalo de Dios”. Aunque en el hebreo no existe la letra "J". Vendría siendo algo como "Yo-nathan", de igual forma la inclusión de la letra “h” no fue más que una variante de traducción al Ingles de la palabra “Natan a Nathan”, por lo tanto la palabra evolucionó de “Yonatan a Jonathan”. Otro caso similar ocurrió con el nombre Yahshua que en nuestro idioma es  Jesús. (2)
Etimología de Alberto:
El nombre “Alberto” es un nombre propio masculino de origen germánico, traducido al español de la palabra “Athal” (noble) y “bertht” (brillante), que significa; el que brilla por su nobleza o nobleza brillante. (3)


Etimología de Trujillo (apellido):
Trujillo es una palabra  de origen árabe que proviene de la antigua denominación de la desaparecida ciudad de Tungala de los romanos, en la provincia de Cáceres en Extremadura, España. Luego su ortografía se transformo en Truxillo y después a Trujillo, convirtiéndose en un apellido de origen toponímico (nombre propio de lugar), bastante frecuente y repartido por España, si bien es recurrente en Andalucía, Canarias, Madrid y Barcelona. El significado aun se desconoce. (4)

  • ETIMOLOGÍA FAMILIAR.
Mis padres al inicio pensaron que mi sexo seria femenino, por un lado por la falta de ecogramas que verificaran mi sexo, y por otro, la esperanza de tener una linda niña. Por cuestiones de la vida mi llegada al mundo fue adelantada, y luego de que mi madre se realizara un ecograma de chequeo antes del parto con la finalidad de verificar que “yo” tenía la posición y condiciones adecuadas, descubrieron que mi sexo era masculino. La noticia además de volar entre mi familia, hizo que mi nombre inicial “Jésica” (como lo descubrí hace poco), pasara a Jonathan para mantener un nombre masculino de inial “J”. Además que por las raíces cristianas católicas de mis padres el nombre de Jonathan fue escogido por la peculiaridad de ser bíblico, apareciendo concretamente en 1 Samuel 18:1 y sigue continuando su mención después del mismo. Jonatán (en español) fue un príncipe del reino de Israel, hijo del Rey Saúl, y amigo amado de David quien luego tomo el lugar de Saúl. Jonatán también fue el nombre de uno de los hijos de Jada (1 Crónicas 2:32-33). (8)
  • SIGNIFICADO DE JONATHAN PARA JONATHAN
Al inicio mi nombre no representaba mayor importancia en mi vida, podría decir que no me molestaba en lo absoluto tenerlo como sustantivo. Pero, en cierto modo, luego de buscar su origen etimológico, de ver su significado a nivel familiar, de lo que había alcanzado usándolo y de repetírmelo frente al espejo, mentalmente, mientras me cepillaba los dientes, buscando más allá el verdadero significado que encierra “J O N A T H A N”, no como palabra, sino como ser, pude encontrar en mi mirada fija lo que para mí fue la respuesta que, tal ve,z estaba ansioso de encontrar inconscientemente.
Más que los fonemas, silabas y letras que conforman mi nombre, más allá de recordar cuantas veces en mi vida lo escribí desde que tengo uso de razón, puedo distinguir ahora claramente en mi subconsciente, la fuerza y energía que mi nombre me ha entregado y que yo también le he entregado a él.
A medida que he trazado, trazo y trazaré mi camino en esta vida y en este mundo, sabiendo que tal vez a nivel macro no represente nada, me queda la esperanza que en aquellas personas más allegadas a mí, de una u otra manera, mi nombre para ellos sea un concepto de: decidido, feliz, poético, creativo, amoroso, exitoso y quien sabe con qué otro adjetivo me definan, de que otra manera yo pueda marcar la diferencia entre otros Jonathan. Así que me quedo con ese sueño de que mi nombre se convierta en verbo y no en sustantivo como dice Ricardo Arjona.